El movimiento ha sido sometido a pruebas de resistencia magnética. A continuación, el reloj acabado se prueba como instrumento completo.
Se simulan cuatro días de uso real. La temperatura y la posición cambian a lo largo del día, al igual que ocurre en la muñeca. El reloj se prueba tanto en estado magnetizado como desmagnetizado.
Los campos magnéticos están por todas partes: teléfonos, portátiles, cierres de bolsos, placas de inducción... Esta prueba expone el reloj a 15 000 gauss, un nivel muy superior al que se encuentra en la vida diaria, y luego mide si sigue marcando la hora.
Desde el armado completo hasta el último tic. Esta prueba mide la precisión del reloj en toda su reserva de marcha, en todas las posiciones.
La comprobación final. La hora que aparece en la esfera se compara con la medición acústica del propio movimiento. Las dos deben coincidir.
El propósito de esta prueba final METAS es demostrar que su reloj tiene la indicada resistencia al agua.
Antes de que el reloj salga del Laboratoire, se inspecciona físicamente. El Laboratoire realiza todas las mediciones. METAS, el Instituto Federal Suizo de Metrología, revisa los resultados y concede la certificación de Master Chronometer.